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OpenAI informa del bloqueo reciente de dos redes de influencia atribuidas a Irán y Rusia

La novedad del 8 de octubre no es el inicio de las campañas, sino su divulgación pública por OpenAI y el anuncio de que las cuentas habían sido bloqueadas recientemente.

Ilustración conceptual de Olduvia sobre OpenAI informa del bloqueo reciente de dos redes de influencia atribuidas a Irán y Rusia
Ilustración conceptual de Olduvia generada con IA mediante OpenAI GPT Image 2. No representa el acontecimiento descrito.

Qué ha ocurrido

OpenAI publicó el 8 de octubre un informe en el que afirmó haber bloqueado recientemente dos operaciones de influencia encubierta que usaban sus modelos junto con tácticas más tradicionales de desinformación. Según la empresa, una de esas redes estaba vinculada a Irán y la otra a Rusia. Ambas habrían empleado identidades falsas, textos generados con ayuda de IA y estructuras de apariencia periodística o académica para ganar credibilidad. La compañía sostuvo que la red vinculada a Irán usó siete perfiles que se presentaban como periodistas y logró publicar o redistribuir casi 100 artículos en alrededor de una docena de medios digitales. OpenAI situó esa actividad entre julio de 2025 y octubre de 2026, de modo que el hecho nuevo del 8 de octubre es la revelación del caso, no el comienzo de la campaña. En paralelo, describió una operación atribuida a Rusia que, según su análisis, utilizó colaboradores en América Latina para sostener un supuesto centro de estudios. Coberturas independientes recogieron y contextualizaron la denuncia de OpenAI, y añadieron que no parece haber pruebas públicas de una penetración amplia en grandes medios generalistas.

Qué ha comunicado OpenAI

La pieza central del anuncio es que OpenAI dice haber suspendido cuentas ligadas a dos operaciones de “fachada”. En su descripción, la red iraní buscaba colocar artículos firmados por autores ficticios en medios reales o de apariencia real, mientras que la red atribuida a Rusia habría construido una entidad que simulaba ser un laboratorio de ideas.

OpenAI presentó además la operación rusa como su primer caso público de categoría 5 en la escala de alcance citada por Brookings. Ese detalle importa porque la empresa no la presenta como una etiqueta creada ad hoc para este informe, sino como una referencia externa aplicada al caso que describe.

Qué alcance parece probado

Con la evidencia disponible antes del cierre, lo mejor sustentado es que OpenAI detectó actividad, la atribuyó internamente a dos redes y dijo haber cerrado sus cuentas. También está respaldado, siempre según la compañía, que la campaña vinculada a Irán logró insertar o redistribuir casi 100 piezas en alrededor de una docena de medios digitales.

Las coberturas de KNKX, CNA y KESQ/CNN no ofrecen una verificación técnica completa e independiente de esa atribución, pero sí recogen un matiz relevante: los textos no parecen haber entrado masivamente en grandes cabeceras nacionales. Eso limita el alcance probado del episodio sin restarle importancia como precedente operativo.

Por qué importa

El caso apunta a una evolución del problema de la desinformación asistida por IA. No se trataría solo de producir mensajes más baratos o más rápidos, sino de darles una apariencia inicial de legitimidad mediante biografías falsas, firmas persistentes y plataformas que imitan actores informativos o académicos.

Lectura de Olduvia: el riesgo principal no está solo en el volumen ya detectado, sino en el método. Si estas técnicas se abaratan y se repiten, la verificación no deberá centrarse únicamente en el contenido, sino también en la identidad del autor, la red de difusión y la autenticidad institucional del medio o entidad que publica.

Límites y preguntas abiertas

La atribución a Irán y Rusia descansa, por ahora, en la investigación de OpenAI y en los indicios que la empresa hizo públicos. Las fuentes periodísticas consultadas contextualizan la denuncia, pero no la convierten por sí mismas en una comprobación técnica completa de todos los detalles.

Tampoco se conoce con precisión cuánta audiencia real alcanzaron los textos, qué efectos políticos concretos tuvieron ni si otras plataformas detectaron operaciones equivalentes al mismo tiempo. Por eso conviene separar tres planos: el hecho comunicado por OpenAI, el alcance que la empresa asegura haber medido y la atribución geopolítica, que sigue siendo una conclusión de la propia investigación corporativa.

Fuentes consultadas

Consultadas el 9 de octubre de 2026. Redacción asistida por IA y contraste automático de fuentes. La lectura de Olduvia se distingue de los hechos.

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